¿Por qué mi perro tira de la correa? Esta es la primera pregunta que debes plantearte, antes de intentar buscar una solución para que tu perro no tire de la correa. Porque dependiendo de la causa de los tirones deberás actuar de una u otra forma. Así que vamos a ver los casos más habituales en los que un perro tira de la correa.

#1 Quiere llegar a un lugar o a un estímulo

Este es el caso típico de un perro que sale de casa excitadísimo y no para de tirar hasta que llega al parque. O de un perro que quiere olerlo todo y te arrastra por la calle hasta que llega a ese árbol, farola, otro perro…

#2 Sus necesidades no están cubiertas

Puede que el motivo por el que tu perro tire es, simplemente, porque tiene demasiada energía cuando sale a la calle. Esto puede deberse a que su estimulación ambiental es escasa y necesita “quemar” demasiado cuando salís a pasear. También puede sumarse el hecho de que pasee con una correa demasiado corta que no le permita oler, que siempre hagáis la misma ruta o que nunca pueda relacionarse con otros perros. En otras palabras: una rutina demasiado aburrida desde el punto de vista canino puede hacer que tu perro tire para poder cubrir esas necesidades.

#3 Tiene miedo

Puede ser que tu perro tire de la correa porque se siente muy inseguro en la calle. Quizá sea miedo a los coches, a los ruidos de la ciudad, a otros perros… Este caso es complejo de trabajar y necesita de mucha paciencia, porque el problema real no son los tirones de correa sino el miedo de tu perro o su falta de socialización.

perro paseando que tira de la correa

¿Cómo hago que mi perro no tire de la correa?

Aquí siento decirte que te tocará tener mucha paciencia. ¡Sobretodo si tu perro ya es adulto y lleva mucho tiempo reforzando este comportamiento! Veamos primero algunas cosas que debes dejar de hacer YA si quieres que tu perro deje de tirar de la correa:

  • Excitar al perro justo antes de salir de casa, por ejemplo con comentarios del estilo “¡qué bien! ¡Vamos a la calle!”, “¿quién quiere salir a pasear?” y similares, ya que solo conseguirás fomentar su estado agitado antes de salir de casa y saldrá disparado con más facilidad.
  • Dejar que tu perro llegue tirando a saludar a otro perro o a oler cualquier estímulo
  • Intentar que vaya a tu lado durante todo el paseo y darle un toque de correa cada vez que se separa un poco de ti. El perro no es un robot: necesita oler, caminar a su ritmo, conocer a otros perros… Si a cada metro le vas riñendo para que no se aleje de ti, solo vas a conseguir lo contrario a lo que quieres: que no quiera pasear a tu lado.. Imagínate que estás paseando con alguien y a cada vez que te alejas de él o ella, se enfada contigo. ¡Estoy segura de que cada vez que quiera ir de paseo contigo le pondrías cualquier excusa para no hacerlo!
  • Ir al pipican directamente al salir de casa. Si vais siempre al pipican,el perro lo sabe y tirará como un desesperado para llegar. Cambia tus rutinas, no lo lleves todos los días al mismo sitio. Aprovecha el paseo para cambiar de rutas y pasártelo bien con el. ¡Sal a la calle con premios y jugad juntos!

En resumen: ¡deja de permitirle hacer cosas mientras esté tirando! Si le dejas hacer cualquiera de estas cosas mientras tira de la correa solo estás reforzando ese comportamiento. Lo que el perro lee es que si tira, puede acercarse a saludar a un perro o ir al parque. En cambio, si evitas que avance tirando, lo que entenderá es que si tira tarda más en llegar al estímulo, mientras que si va tranquilo seguiréis con el paseo.

Consejos para que tu perro deje de tirar de la correa

#1 No le dejes tirar

Suena simple, pero haz memoria: ¿cuántas veces has dejado que tu perro tirara de la correa? Evita totalmente este comportamiento, ya que cuanto más le dejes tirar, más difícil será que deje de hacerlo. Como te decía antes, ¡se acabó ir tirando a todas partes!

En lugar de eso, prueba con un ejercicio muy simple: cada vez que tu perro tire de la correa, párate en seco. Y no vuelvas a caminar hasta que el perro se acerque a ti, aunque sea solo un poquito, y baje la tensión en la correa; en ese momento, tira un premio al suelo y sigue avanzando.

#2 Pasea con él y no paséale

Es importante que veas la diferencia entre pasear A tu perro y pasear CON tu perro. El paseo debe ser cosas de dos, un rato para compartir tiempo de calidad juntos. Al principio será algo complicado porque tu perro se ha acostumbrado a hacer cosas sin ti, pero poco a poco, cuando se dé cuenta de que quieres hacer cosas con él, estará más pendiente de ti. Por ejemplo, puedes hacer juegos de olfato durante el paseo: enséñale a buscar premios escondidos por el césped del parque (puedes hacerlo tirando premios justo delante de él al principio y decirle “busca” justo antes de destensar la correa, y poco a poco ir tirándolos en zonas más amplias), y llevar a cabo diferentes actividades que despierten su interés hacia ti.

#3 Revisa su correa y collar

¿Te has planteado que, quizá, el problema es que la correa de tu perro es demasiado corta? O tal vez es que lleva un arnés que le permite tirar con más facilidad y deberías apostar por otro tipo de collar o arnés. A veces, no prestamos la atención que se merece a las herramientas con las que gestionamos nuestro día a día con el perro. En un post anterior explicaba la importancia de elegir bien la correa, ¡no te lo pierdas!

#4 Redirecciona

Otro ejercicio que puedes aplicar en tus paseos para que tu perro no tire de la correa es cambiar de dirección. Mientras estéis paseando, si tu perro tira, date la vuelta y empieza a caminar en sentido contrario. Al principio tu perro no lo entenderá, pero poco a poco se dará cuenta de que cada vez que tira de la correa cambiáis de sentido y os alejáis de aquello que quiere oler o del sitio al que quiere llegar. Recuerda premiarlo en cuanto te siga, porque así estará cada vez más pendiente de ti y de por dónde vais.

#5 Consulta con un educador

Si no tienes muy claro por qué tu perro sigue tirando de la correa, si con estos consejos no notas mejoría en los paseos o te has dado cuenta de que se trata de un problema de miedos, lo mejor será que contactes con un profesional de la educación canina. Solo así podrás establecer pautas adecuadas para mejorar vuestra convivencia y acabar disfrutando de paseos libres de tirones.  

 

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