Pocas cosas hay más emocionantes que ver cómo llega a casa un nuevo miembro canino: convivir con un cachorro es un reto que te llenará de orgullo y satisfacción, ¡pero también conlleva muchas responsabilidades! Hoy, quiero hablarte especialmente sobre cómo empezar a educar un cachorro de entre 2 y 4 meses de edad, para evitar problemas de socialización en el futuro. ¡Vamos allá!

Cómo educar un cachorro

Al educar un cachorro hay que centrarse en lo que sí puede hacer y premiarle por ello. Cuando queramos establecer un límite (por ejemplo, que no suba al sofá) se lo haremos entender con un “no” informativo (sin gritar y calmado) y ofreciendo una alternativa. En el caso del sofá, diríamos “no”, lo llevaríamos a su sitio y le reforzaríamos con la voz, caricias, comida o algún juguete. De esta manera, tu cachorro estará entendiendo que no debe descansar en el sofá sino en su cama.

Un error muy común es dejar al cachorro suelto por casa sin supervisión. De esta forma el cachorro aprende a hacer cosas que no debería. Debe estar bajo supervisión en todo momento y, si no podemos hacerlo, debería tener habilitado un espacio a tal efecto, como un parque para perros o un trasportín. El uso del parque para cachorros también nos ayuda a que el cachorro aprenda a gestionar pequeños momentos de soledad previniendo la ansiedad por separación. Una buena estrategia es colocar el transportín dentro del parque de cachorros -manteniéndolo siempre abierto- para que el cachorro pueda descansar dentro y lo asocie a un lugar de calma y seguridad. De esta manera, cuando sea más mayor será mucho más fácil acostumbrarle a quedarse dentro.

Tampoco debemos atender al cachorro al primer gemido o raspado con las patas, debe aprender a calmarse por sí solo. Cuando esté relajado es cuando podemos abrirle. Es recomendable hacer ausencias graduales: primero, déjale en el parque para cachorros y mantente donde el perro pueda verte; cuando esté acostumbrado, déjale y sal de su campo de visión durante uno o dos minutos, y ve aumentando poco a poco el tiempo de permanencia. Cuando esté tranquilo, refuerza esa conducta con tu atención.

Es aconsejable que el cachorro conviva con su madre y hermanos al menos hasta los dos meses. Entre los 2 meses a los 4 meses, ocurre la etapa crítica de la socialización. Esta etapa es la más importante en la educación de un perro. Si lo hacemos bien, conseguiremos que nuestro perro esté mucho más preparado para vivir en su entorno y tenga mejores habilidades sociales.

A la hora de educar un cachorro, recuerda las claves básicas:

  • Dale siempre alternativas al comportamiento que quieres corregir para que pueda aprender qué es lo que sí puede hacer
  • Un cachorro es un cachorro: necesita descanso y no puedes dedicar mucho tiempo seguido a su educación. Unos minutos de trabajo repartidos en varias tandas durante el día serán suficientes.
  • Crea siempre experiencias positivas para evitar que tu perro se vuelva miedoso o inseguro. Esto incluye convertir en positivos elementos que pueden ser traumáticos como los petardos, por ejemplo.
  • Sé paciente. Como ya te hemos dicho, un cachorro necesita tiempos diferentes a un perro adulto.

Educar un cachorro: de los 2 a los 4 meses

Este es el momento de potenciar experiencias, pero procurando que sean positivas para el cachorro: una mala experiencia tendrá consecuencias (traumas) de por vida en esta etapa. Preséntale animales diferentes, perros de todo tipo pero equilibrados, personas de diferentes edades, y llévalo a diferentes ambientes: al metro, al bosque, por ciudad, etc. El objetivo es que socialice y se habitúe al ambiente, de esta forma evitaremos problemas cuando sea adulto, tales como miedos e inseguridades. Preséntale solo a perros que veas amigables: cualquier susto a esa edad puede ser perjudicial en el futuro. La clave es primar la calidad de los descubrimientos de tu cachorro, ¡y no la cantidad! 10 experiencias súper buenas siempre serán mejor que 100 experiencias mediocres.

Si no tiene todas las vacunas, puedes organizar quedadas en casa con otros cachorros y perros (debidamente vacunados) para que socialice hasta que las tenga, pero sal a la calle de todas formas, aunque sea con el perro en brazos. Esforzarse en esta etapa facilita muchísimo las cosas durante toda la vida del perro.

Lo más importante en esta etapa es la correcta socialización, pero también podemos enseñarles órdenes básicas de obediencia. El sentado, el tumbado, quieto y llamada son las órdenes más básicas, pero siempre recuerda que la obediencia tiene que resultar divertida para tu cachorro. Cualquier habilidad que le quieras enseñar deberás hacerlo mediante el refuerzo positivo, nunca obligando al perro. No hay que olvidar que todavía es un cachorro y la exigencia debe ser progresiva: no podemos pedirle a un cachorro que se quede sentado durante minutos, por ejemplo.

Al educar un cachorro y enseñarle a pasear, es muy importante que los paseos sean interactivos: no se trata de aguantar la correa, se trata de pasear activamente aprovechando para premiar los comportamientos adecuados. Por ejemplo, cuando salude a un perro correctamente, cuando haga sus necesidades, sentarse en los pasos de cebra, no tirar de la correa, etc. Y no te olvides que los paseos tienen que incluir momentos en el que tú y tu perro juguéis juntos para reforzar vuestro vínculo.

Para enseñar a no tirar de la correa siempre es mejor utilizar una correa de al menos 2 metros. Para que un perro entienda que no ha de tirar es tan sencillo como pararse cuando tira y seguir andando cuando se destensa la correa. Con una correa larga de al menos 2 metros es más sencillo gestionar que no haya tensión de la correa y darles espacio para curiosear. Cada pocos minutos debe haber un momento de disfrute y semilibertad para oler e investigar: esto servirá como refuerzo a la conducta de caminar junto a nosotros y además de ayuda para que el cachorro se relaje. No te obsesiones con que tu perro camine a tu lado. Eso de que el perro tiene que estar siempre caminando al lado tuyo es una leyenda urbana: el paseo es un medio para que tu perro disfrute, investigue, descubra cosas nuevas y se divierta contigo. ¡No para caminar por la ciudad pegado a ti sin poder oler nada ni hacer cosas de perros!

Una vez finalizada la etapa crítica de la socialización sigue siendo una etapa sensible y deberemos seguir trabajado la socializacion y la educación canina. Supervisa las interacciones de tu cachorro con otros perros pero sin ser excesivamente paternalista: el perro tiene que aprender a gestionar situaciones un poco estresantes poco a poco. Las malas experiencias después de la fase crítica de la socialización son más sencillas de tratar, pero aun así ¡ojo con los perros más sensibles sobretodo!

Educar un cachorro de más de 4 meses

Un cachorro de más de 4 meses de edad ya está preparado para aprender todo tipo de órdenes de obediencia básica, y la educación canina cobra un papel todavía más importante en vuestra vida. Ahora tu perro ya puede empezar a aprender todo aquello que quieras enseñarle porque su cerebro ya está mucho más maduro. Aun así, sigue siendo un cachorro: enséñale progresivamente, y de tal manera que sea lo más agradable posible para los dos…. ¡Otro día hablaremos sobre cómo enseñarle a pasear, a jugar o incluso a hacer sus necesidades fuera de casa!

 

Una idea en “¿Cuándo puedes empezar a educar un cachorro?”

  • Tengo un carlingo de 5 meses k me trajo mi hijo porque no podia cuidarlo porque se iva a estudiar fuera….es hembra aun ni tiene el celo.
    Dormía con el en su cama
    Se hace caca y pipi por todas partes…le pongo diarios por todas partes y se lo hace fuera del diario…..le regaño y ulle.
    Cuando salimos no hace nada de sus necesidades,podemos estar varias horas y nada, cuando llegamos a casa hace de todo y la regaño y ulle de nuevo, estoi harta y desesperada
    Te dejo mi correo…me llamo Maribel
    Gracias
    Saludos

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