El formato de los grupos de educación canina es muy sencillo: consisten en una clase semanal en la que tu perro y tú trabajaréis conmigo y otros perros y personas.  En cada clase practicaremos diferentes ejercicios que mejorarán vuestra convivencia, y lo haremos en un entorno abierto pero controlado, donde tu perro pueda concentrarse aunque tenga cerca a otros perros y personas.

Al principio de cada sesión haremos una parte teórica, donde os explicaré los ejercicios a practicar. Después, alternaremos la práctica con ratos de descanso para que tu compi peludo pueda desconectar unos minutos y relacionarse con los otros perros del grupo.

¿Por qué debería apuntarme a un  grupo de educación canina?

#1 Porque es económico

Apuntarte a un grupo de educación canina es más barato que contratar un servicio de educación <link> exclusivo para vosotros. Así que puede ser una excelente opción si tu perro no tiene problemas de comportamiento y lo único que buscas es sentar las bases de su educación, aprender a comunicarte con tu compi y hacer vuestro día a día más interesante.

Antes de uniros a un grupo de educación canina es importante hacer una sesión de evaluación: así, podré ver si tu perro puede entrar directamente al grupo o necesita sentar unas bases esenciales para que le saquéis el máximo partido a los ejercicios que iremos haciendo.

#2 Porque esto solo será el comienzo

En el grupo, tu perro y tú aprenderéis una serie de ejercicios de obediencia que podréis aplicar en vuestra vida diaria. Pero no nos limitaremos a eso: a través del grupo aprenderás cómo comunicarte con tu perro de una forma efectiva para poder enseñarle nuevas cosas, sabrás cuándo necesita un descanso, cuándo quiere más… En definitiva, el  grupo de educación canina será solo el principio: el límite, ¡os lo marcaréis vosotros!

#3 Porque haréis nuevos amigos

Normalmente, los  grupos de educación canina están formados por personas que viven en tu barrio o cerca. Al uniros al mismo grupo de trabajo, vosotros y vuestros perros os conoceréis mejor y podréis socializar al tiempo que aprendéis los ejercicios. Y no solo eso: los días que no tengáis sesión de grupo, ¡incluso podéis encontraros por el parque o quedar para practicar juntos!